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Te abrazo y te beso en la distancia...

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Busqué el árbol más robusto. Esperando encontraro alguno que al abrazarlo, le diera a mis brazos la circunferencia más cercana a tu torso... No lo encontré.  Pero sí encontré una sensación hacía tiempo se me había perdido. Abracé un árbol, con tanta fuerza que pegué me cabeza al tronco, y respiré. Sentí el latir, no del árbol, sino el mío propio.  Y cada palpitar y respiro mío fueron haciendo conciencia en mí, de mi vida. De mis sentidos, de mi ansiedad. La que se fué apagando cuando me conecté con mi corazón. Y la fibra más sensible de mi, fué tocada, y sentí un alivio y tranquilidad. Lágrimas rodaron otra vez en mis mejillas.  Añoro tanto abrazar a mi gente, a mi familia, a mi Fernando.  Pensé en todos, y lo lejos que he estado, y en cómo los días pasan a veces lentamente, a veces tan rápido  y yo no he hecho por romper la distancia, con quienes tengo permitido hacerlo en estos benditos tiempos de Covid. Los llamé con mi mente, mientras suspiraba llorando. Y como respuesta un leve vi

La primera vez que vi tus ojos

La mirada cansada y de ojos tristes de un hombre que sentí años de conocer. Sorprendida por la sonrisa más linda y sincera que pude haber visto recientemente, con la carcajada escandalosa y contagiosa surgiendo de tu persona. Por alguna razón ese encuentro aplazado tantos años me ponía nerviosa, me daba curiosidad y me emocionaba.  No tanto por el salto en sí, sino por estar cerca de alguien que en algún momento de mi vida me invitó a tomar un café y a quién yo le gustaba sin conocerme personalmente. Debo decirlo, si me inquietabas, pero te respetaba porque tanto tú como yo estábamos en relaciones serias.  Sin embargo nunca me sentí acosada por ti. Me sentía halagada, y aunque me escribías tan esporádicamente me agradaba mucho leerte y platicar contigo. Fue tan curioso esperar esa tarde a que llegara mi turno de saltar contigo en mi segundo vuelo tandem, que recuerdo especialmente, el momento en el que yo un poquito aburrida me acerque a manifiesto... curioseando lo que hacían en la pr

¿Existe algún lugar seguro?

Tu sabes bien lo que tengo... En mi barca no hay oro ni espadas Solo redes y mi trabajo 

miss You like crazy

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Quiero dormir. Y te has apersonado otra vez. Mi inseparable ansiedad.  Te veo surgir desde mis recuerdos en las frías tardes en casa de la abuela. Sentada en la escalera. Retraída. Mirando tu estrella favorita. Anhelando esa sonrisa deslumbrante. Y ese abrazo único en el que quisieras vivir eternamente hundida.  Lo encontraste en el lugar menos imaginado. Cumpliendo sueños. Volando miedos. Y te visita la nostalgia de tener que separarte instantes, horas, días. Porque puedes vivir sin él... Pero no quieres ... Llora pequeña soñadora. Llora si lo sientes necesario Llora porque sabes que te hace falta y los días han sido más felices desde que viste por primera vez su cara. Respira...pronto podrás volver a tenerlo junto a ti. Y compartir lo esperado e inesperado de sus días...

Kamaleon

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Pololo mío nunca me había divertido ni aprendido tanto con alguien 😻 Teeee amo 🙃

Esta parte de mi vida se llama 🥰

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Feliz por esto y mucho más 

Bienvenido 2017

Ok, son las 12.23 pm del sábado 31 de diciembre de 2016. Confieso, que hace 2 años mis expectativas de la nueva vida que iba a elegir eran totalmente diferentes....y ¡zas! Error. Me enfrasqué en una relación que de niña añoraba, es decir, añoraba al susudicho porque era el niño más guapo de mi salón de secundaria... Soñaba literal con él, pero nunca fuimos ni siquiera amigos. Asi que solo llego a ser un objeto de deseo e ilusiones adolescentes platónicas. Lloraba por no verlo cumplido.  Pero pasaron los años y se curó mi deseo incumplido. ¿Cómo carambas no me iba a emocionar cuando 22 años después, justo al haber decidido separarme (ya con plan divorcio) de mi entonces esposo (que extraño mucho) el susudicho manifestara "interés" en mi? Pues claro que cai redondita. De haber sabido en la que me metía...pues agarraba de las greñas a mi misma de 14 años y la metía en sus cabales no dejandola escuchar las dulces palabras de un seductor consumado que no pensaba en ese